viernes, 1 de abril de 2016

lunes 28 de marzo

Un día como hoy hace un año estaba volando con destino a Madrid. Con la prisa del que emprende el último viaje de su vida aprovechaba cada minuto de tiempo fuera del trabajo para volver a ver a un ser querido.

De regreso a Lima, con la imagen tan querida y tan triste de mi país y luego de un año de aquello, mi cabeza sigue pensando lo mismo que cuando pisé suelo peruano otra vez: El Perú así como está no tiene solución.
Todo lo que voy a escribir ahora podría resumirse en una palabra: Educación. Pero como pienso escribir más de una palabra por lunes que llega, me extenderé algo más que eso. 

Es muy triste lo que veo día a día. Podría hacer  un álbum de fotografías (pronto debo subirlo) con la imagen de lo que somos, de lo que nos hemos convertido año con año, generación tras generación, gobernante tras gobernante.
"El respeto por el bien privado es la paz", reza una frase célebre y es uno de los principales problemas del Perú. No existe el respeto por lo que hace el otro, si cruzas la calle te tiran el claxon encima, si por error golpeas sin intención a otro, éste ya te mira mal o te pone mala cara. No existe el "disculpa", el "no es nada, tranquilo", "hasta luego", son frases que no existen en la cabeza de la mayoría de peruanos. 
Como país estamos atrasados como mínimo 50 años en comparación con un país medianamente superado como España, diría no 50, 80 años. La tranquilidad que te puede dar un país puede en el 90% de los casos superar el amor que puedes tenerle a tu propio país, te puedes acostumbrar sin ningún problema, tu paz vale mucho más.

El progreso de un país no es solo firmar acuerdos internacionales con empresas extractoras de minerales, de gas ni de petróleo. El progreso de un país es darle pista y vereda a todos sus habitantes. Un candidato me pregunta como ganar mi voto? Arregla la telaraña de cables de telefonía que cuelgan de los postes de alumbrado, coloca contenedores de basura en cada calle para que la gente no necesite esperar al recolector de basura, coloca más tachos de basura a lo largo de las calles o al menos de toda la avenida, educa a los propietarios (nombre que sinceramente muchos no merecen llevar) a no invadir la vereda con sillas, mesas como si la vía pública fuera una extensión de su propiedad, coloca pases peatonales donde sabes que los conductores hacen lo que quieren, has eso y tendrás mi voto. 

Es mucho pedir querer vivir dignamente sin tener que recibir un kilo de arroz por un voto? 
Esto somos los peruanos, no lo que esa gente de ojos azules que se pone el polo de marca perú diciendo que  hemos crecido. Deberían venir un fin de semana a un barrio real, donde está el Perú real, no el que pintan en el polo que llevan, perdón, que cobran por llevar.

Hasta el próximo lunes
 
 Christian Valero Palomino.

 

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